Una ciudad pequeña de Girona, jóvenes de segunda generación aparentemente integrados, un imán marroquí que el sistema tuvo en su radar y no expulsó. El 17-A como destilación de todos los fallos del sistema — y como caso empírico más analizado del yihadismo español.
Es Satty muere. El plan original colapsa.
13 muertos. Abouyaaqoub al volante.
1 muerta. Todos los yihadistas abatidos.
Último miembro activo neutralizado.
La célula de Ripoll no improvisó. Tenía un plan ambicioso y coordinado que, de haberse ejecutado, habría sido el atentado más mortífero de la historia europea. El objetivo declarado: hacer explotar furgonetas cargadas con TATP en la Sagrada Familia en Barcelona y la Torre Eiffel en París.
En una vivienda de Alcanar, la célula fabricaba el TATP para los ataques. Una explosión accidental mata a Abdelbaki Es Satty y a otro miembro. Destruye el material explosivo y la logística del plan ambicioso. La célula pierde a su cerebro y a sus medios — 19 horas antes del ataque.
Cuatro parejas de hermanos entre los 10 miembros — la familia como vector de contagio. Segunda generación marroquí, criada en Ripoll, sin historial de violencia previo.
Tras su condena por tráfico de drogas, se ordenó la deportación de Es Satty a Marruecos. La deportación fue paralizada al alegar Es Satty que violaba sus derechos humanos — lo que le permitió permanecer en España. Fue entonces cuando se trasladó a Ripoll como imán.
Reinares, F. y García-Calvo, C. (2017). Estado Islámico en España. Real Instituto Elcano. (Análisis post-17A.)
Reinares, F. y García-Calvo, C. (2024). BDEYE 2012-2023. Real Instituto Elcano.
El País / El Confidencial. Investigación sobre la célula de Ripoll. 2017-2018.
Ministerio del Interior. Informe sobre el 17-A. (Parcialmente desclasificado, 2018.)